X, x

Equis, la incógnita

X, la incógnita. Grafito y carboncillo sobre papel de abocetar. Noviembre 2020
X, la incognita. Estilógrafo. GIMP. Noviembre 2020.

Juantxu Bazán, a 14 de enero 2021

W, w

Veo dovle…

Mirando a la uve doble, la W, no puedo puedo evitar ver una doble uve, y ver dovle, o acaso dovvle, por no querer ver dowle.

Veo dovle. Estilógrafo sobre papel satinado, posteriormente pasado por programa Scrable y Gimp para incorporar tipografía y color. 13 de enero 2020.

Juantxu Bazán, a 14 de enero 2020

V, v

Dos uves. La de la izquierda está inspirada en el tipo CASLON 540 alargando considerablemente el asta derecho. La v de la izquierda está inspirada en el tipo THOROW GOD ITALIC curvando deliberadamente el asta izquierda para darle un aire musical. Abocetado en grafito (noviembre 2020).
UveFenix. La V resurge de una uve doble a la que dio vida por mitosis. Esto solo es posible en muy pocas tipografías, y la del dibujo es el tipo Garamond Old Style. Abocetado con grafito y goma de borrar. 13 de enero 2020.

Juantxu Bazán, a 13 de enero 2020.

S, s

Bocetos con la ese. Grafito sobre papel de abocetar. 25 de octubre 2020.
Ssss… Grafito sobre papel de abocetar. 26 de octubre 2020.

Si, pero… (Capítulo suelto del poema visual “Elogio de la duda”)

Composición en GIMP sobre una idea de octubre 2020

Juantxu Bazán, 12 de enero 2020

R, r

eRRe…

Erre roja y negra. Gouache sobre papel de abocetar. Octubre 2020
Bocetos con erre 1. Grafito sobre papel de abocetar. Octubre 2020
Bocetos con erre 2. Grafito sobre papel de abocetar. Octubre 2020

Juantxu Bazán, 12 de enero 2021

Q, q

La cu, que siempre va acompañada por la u, es el nombre que recibe la letra Q.

La Q… que siempre va acompañada por la U. Grafito sobre papel de abocetar. Finales de octubre de 2020.

Es extraño lo que acontece con la letra cu (q). Todas las letras del alfabeto español (y creo que así sucede también con las demás lenguas romances) tienen su denominación escrita con la propia letra que describen; por ejemplo, la be, se escribe con su propia inicial, o la hache es escribe con hache, y la uve, se escribe como su propio nombre indica. Pero la cu no; esta letra no puede escribirse como QUU. En el diccionario de la lengua española no hay ninguna palabra que empiece por quu, ni hay palabras que contengan esa sílaba.

Tan solo hay unas pocas palabras que empiezan por QUA, aunque todas ellas muy interesantes. QUADRIVIUM, que es como se denominaba en la edad media a la enseñanzas de las artes liberales y que se componía de la aritmética, la geometría, la música y la astronomía. Otra palabra es QUARK, es decir, una párticula elemental. Y también existe QUÁSAR, cuerpo celeste.

Por la sílaba QUO tan solo hay una palabra de hermoso significado: QUÓRUM.

Las palabras que empiezan por que o qui son más numerosas, pero tampoco abundan, si bien, sin la q no sería posible querer, quemar, quedar o quejarse; ni tampoco estarse quieto, estudiar química, hacer de quijote, escaparse a una quimera, o pensar que puede haber un quizás. Pero todo lo que pretendamos expresar con nuestra q deberá ir acompañada de una u. Como cuando escribimos la palabra QUE, con o sin acento, una de las palabras más versátiles del diccionario que puede ser pronombre, adjetivo o conjunción, con variados usos imprescindibles para entendernos en lengua española.

La Q necesita de la U para su existencia y que no puede formar la sílaba QUU. Grafito sobre papel de abocetar. Finales de octubre de 2020

Juantxu Bazán,

P, p

Tengo que decir que la p es una letra enrevesada que tengo trabada en algunos bocetos sin una idea feliz que la envuelva, bosquejos que no acaban de satisfacerme. Meditar con letras implica lecturas infinitas.

Bosquejo con los diferentes entrelazados de simetría entre las cuatro letras, con tipografías de palo seco.

Observo que la p minúscula es una letra que mantiene una relación formal muy evidente con otras letras. Algo que no sucede con la P mayúscula, ni tampoco con las pes minúsculas en tipografías con serif o con filigranas. Sin embargo, en las letras de palo seco, la p mantiene una relación de simetría con la b, la d, y la q. Basta girar a través del eje axial de la p por la parte superior para encontrarse con la b, y si la giramos por el eje derecho nos la encontraremos superpuesta a la q. Y viceversa. Obsérvese también que si p y d giraran en diferentes sentidos sobre el mismo plano se encontrarían al girar 180 grados; 90 grados si se pusieran de acuerdo en girar ambas al mismo tiempo en sentidos opuestos. Esto es muy interesante.

Podemos comprobar entonces que este sistema de relaciones de simetría funciona en tipografías minúsculas (o de “caja baja”) de palo seco: Futura, Avant Garde, Franklin Gothic, Frutiger, Univers, Helvética, Colibri o Arial… tipografías en las que se han eliminado los serifs, es decir, las distracciones que impiden una lectura del texto más nítida. Y no funciona con tipografías adornadas, ni de “caja alta” o mayúsculas, tal como puede verse continuación:

No hay simetría que valga entre las cuatro letras cuando son mayúsculas

Paso a limpio la idea utilizando una composición con cuatro cuadrados de colores, tan mondriana, en la que el blanco y negro de la p expresan la síntesis de los colores primarios (magenta, cyan, amarillo) en las que descansan sus letras vecinas.

La p, relaciones de simetría y oposición con sus letras vecinas. Diseñado con programa Scribus con tipografía ARIAL , 9 de enero 2021.

Una relación a cuatro. Lo dicho para la p, vale para la b, la d, y la q. En las relaciones de simetría para un conjunto de elementos, si se cumple que p está relacionado con q, y q está relacionado con p, p es igual a q.

Así pues, basta con quitar algunas distracciones retóricas para descubrir relaciones de simetría e igualdad en sujetos que aparentemente son diferentes. Si que es interesante.

Juantxu Bazán, a 10 de enero 2021